El vals es un ritmo musical bailable lento, originado en el Tirol (Austria), en el siglo XII. El vals conquistó su rango de nobleza durante los años 1769 en Viena, expandiéndose rápidamente por otros países.
Algunos autores creen que el vals tuvo su origen en la volte, danza de baile en tres tiempos practicada durante el siglo XVI. La palabra vals (waltz, en alemán) nació en el siglo XVIII, cuando el vals se introdujo en la ópera y en el ballet.
Podemos encontrar valses en la música popular de practicamente todas las culturas: valses vieneses en Austria, rancheros en Mexico, criollos en Argentina, celtas en Irlanda, marselleses en Francia, de estilo country en Estados Unidos… La variedad es casi infinita.
Es uno de los pocos ritmos que tiene 3 tiempos en vez de 4, y el baile también tiene 3 movimientos, sin pausa en esta ocasión. Es precisamente esta ausencia de pausa, junto a su velocidad y la consiguiente “obligación” de bailarlo sin apoyar los talones en el suelo, lo que hace del vals uno de los bailes más cansados para los bailarines.
En su origen tenía un movimiento lento aunque, en la actualidad, se ha convertido en una danza de ritmo vivo y rápido. Su característica más significativa es que sus compases son de tres tiempos, es decir, de 3/4.
En el compás del vals, el primer tiempo siempre es considerado como el tiempo fuerte (F), y los otros dos son débiles (d). Así, el patrón es “F, d, d”. Al oír la palabra “vals”, enseguida se relaciona con música clásica.
Frédéric Chopin, el gran pianista polaco, aportó una cantidad de excelentes valses para piano y, entre ellos, el vals más breve denominado Vals del Minuto. Los Strauss también destacaron como grandes compositores de valses, especialmente Johann Strauss.
En Latinoamérica existen diversas variantes como el vals venezolano, el vals colombiano, el vals brasileño, el vals ecuatoriano y sobretodo el vals peruano con características que difieren de país en país. Podemos decir con exactitud que tanto estos compositores como otros muchos, han llegado a formar una música que ha participado en el desarrollo artístico, tan importante para los humanos.
Sin duda todos conoceremos de Tchaikovsky piezas tan famosas como el Vals de El cascanueces, el Vals de La bella durmiente o el Vals de El lago de los cisnes, del mismo modo que habremos oído piezas de Strauss tales como Sangre Vienesa, el Vals de los Novios o el Vals del Emperador, todas ellas, piezas recomendadas por los especialistas en músicoterapia.
*Hay otras variedades del vals, de las que luego hablaremos, para no saturarnos.