Leía en ALT1040 que mil 500 presos filipinos montaron una coreografía con la música de Thriller, de Michael Jackson y la subieron a YouTube.
Sobre esta coreografía, comenté en dicho blog:
Había visto que lo ponían en escuelas y en grupos religiosos nada más como una especie de anti halloween, pero no me había enterado de esto.
Yo he sido coreógrafa de pubertos, que son difíciles, pero no puedo imaginarme cómo será trabajar con reos… Sin embargo, me parece extraordinario colaborar de ese modo a que se olviden de sus malas ideas. El baile te absorve tanta energía, libera tanta tensión y ocupa tanto tu mente que definitivamente eso sí es una buena terapia para readaptarlos y reinsertarlos a la sociedad
Hoy leí que a esos mismos reos les montaron una coreografía de Sister Act. Y en ese post comenté lo siguiente:
Lo que yo digo: tal vez YouTube haga daño, pero definitivamente el baile es genial. Como decía mi comentario en el video de la coreografía de Thriller, el baile te consume tanta energía y te libera de tanta tensión que es mejor que casi cualquier otra terapia que puedan darles en prisión y les ayuda a no pensar tonterías. Ya si hubo 2 de ellos que se volvieron profesionales, imagina cuántos más lleguen sentir que ellos también pueden…
Mis tres chícharos lectores habituales saben cuánto me gusta bailar y hasta hace unos meses seguí practicándolo como rutina, no nada más en los toquines de Status, además saben que he sido coreógrafa y directora de teatro, así que de sobra sé cómo funciona una disciplina así en la gente. Denme 10 guarros bien armados, una buena grabadora con cd player y entrada para conectar mi mp3, un salón amplio y 8 horas por semana con los mexicles, y verán que no les vuelven a buscar pleito a los aztecas.