Se consideran danzas cultas aquellas practicadas en altos círculos sociales como la nobleza y aristocracia. La pavana y el vals vienés son los más conocidos. En un principio, el ballet también lo era, ya que sólo lo practicaba el rey y su corte, en Francia, pero se fue haciendo popular conforme el mismo rey decidió darle difusión y que sus dramaturgos y compositores reales crearan historias y música para presentarlo a más gente.