Esta temporada me he vuelto más afecta a ver Dancing with the Stars (DWTS). Para quien no sepa, es como Bailando por un Sueño, pero bien hecho y sin tanta jalada sentimentaloide; los votos puedes enviarlos por internet, por teléfono a un número gratis (o sea, no tienes que pagar por votar) o por SMS, que sólo te cuesta lo que tu compañía te cobra por enviar un mensajito normal (aunque el voto vía SMS sólo está disponible para usuarios de AT&T).
La diferencia principal con el show de Televisa es que no se trata de un famoso haciendo pareja de baile con un equis que quiere salir en la tele por ganarse un millón (o la cantidad que sea) y con el pretexto de realizar un “sueño” plagado de clichés y sentimentalismos baratos. ¡Qué horror! Ya me veo yo exhibiendo en la televisión a mi familia y revelando intimidades… ¡Nel! Siempre que me ha tocado verlo es porque estoy de visita en casa de alguien que lo ve o porque estamos comiendo en algún lugar donde ponen la tele en ese canal. Pero ya divagué. Estaba en las diferencias. Contrario a Televisa, la cadena americana ABC arma las parejas con un famoso y un bailarín profesional, lo cual es garantía que, al menos coreográficamente, los bailes serán de calidad. Como siempre, depende cuán bien baile el famoso y que tan rápido aprende lo que el bailarín le enseña. El espacio para bailar es mucho más grande y los jueces hacen comentarios más amplios diciendo por qué les gustó y por qué no.
Lo malo es la selección de la música… No entiendo cómo eligen cualquier canción equis para que bailen tango, habiendo cientos y cientos de canciones con este ritmo que se originan en la zona porteña o en los suburbios de Buenos Aires, o bien, compuestas por gente no argentina, pero que sí reunen las características de ritmo, armonía y arreglos para ser considerado tango. También es patético escuchar que bailan “My heart will go on” como vals vienés, pudiendo bailar “Cuentos de los Bosques de Viena”, “Fascinación” o incluso el “Grande Valse Brillante” entre cientos de valses existentes. O, ¿qué tal escuchar “You’re my everything” (hermosa canción por cierto) mientras bailan rumba? Ni al caso, igual que rolas en inglés usadas para bailar pasodoble, mambo o cha-cha-chá.
Sin embargo, prefiero ver ese programa que el de Televisa, donde las coreografías están bastante tristes y los bailarines… bueno, sin comentarios.
Pero este post no iba a tratar de eso, sino de Corky Ballas. Es la primera vez que participa en DWTS, pero su hijo Mark lleva varias temporadas en el show, al igual que los hermanos Julianne y Derek Hough. Hoy martes, Corky y su pareja -Cloris Leachman- fueron eliminados. Me pudo por él, ya que es toda una institución en el baile de salón y los ritmos latinos: hijo de maestros excelentes, casado con su pareja de baile de muchos años, padre de un gran bailarín (campeón de DWTS la temporada pasada) y maestro de los hermanos Hough, pero ya no soportaba ver la indisciplina y la irreverencia de la viejita.
Si entienden el inglés, pasen por la página oficial del show para que lean su biografía.
Aquí un video de Corky y Shirley Ballas, hace 15 años.