Hace varios meses compré el libro The Ballet Companion, de Elisa Gaynor Minden. Tardé en comenzar a leerlo porque está en inglés y primero quería leer otro más sencillo, así que empecé con uno pequeño y divertido que se llama You know you’re a dancer when… que me tenía botada de risa. Está lleno de anécdotas cotidianas que le pasan a los bailarines y aspirantes a serlo.
Siguiendo con The Ballet Companion, es muy ilustrativo pues no sólo menciona la historia del ballet, de la ropa y el calzado utilizado para bailar, sino que además aborda aspectos importantes como reglas de etiqueta y disciplina que se deben observar en una clase, en un montaje de coreografía, en un ensayo, en una función y problemas físicos o médicos, así como las lesiones que puden afectar a los bailarines, y los puntos a evaluar al momento de elegir una academia, maestro o coreógrafo.
Después que comencé a leerlo, lo dejé un día sobre el brazo del sillón de la televisión, y al llegar a casa, Naila (mi perrita) ya le había dado sus mordidas. Hay páginas a las que le faltan las esquinas, pero no son muchas. Se pudo salvar.
Un libro altamente recomendable para los amantes de la danza que lean en inglés. Esperemos que no falte mucho para que alguna editorial hispana quiera sacar la versión en castellano, pues según varios reviews que leí, es el libro más completo que existe.
Danza significa bailar, mover el cuerpo continuamente, con ritmo, en un espacio determinado. Y bailar, según el diccionario de
Se cree que la danza data de hace unos 6 mil años y sus fines eran rendir tributo a las deidades o a las fuerzas de la naturaleza o comunicarse con sus semejantes, cuando el lenguaje estructurado aun no existía. Estas eran las danzas tribales.
Muchos siglos después, los griegos descubrieron que el cuerpo podía ejercitarse y embellecerse por medio del baile. Decidieron incorporar la danza al teatro y pronto cobró popularidad. Pero para Roma no era práctico algo que no les redituara riquezas ni poder. De cualquier manera, se mantuvieron las cosas más o menos igual hasta unos 5 siglos después de Cristo.
Sin embargo, el cristianismo consideró que el cuerpo debía mantenerse oculto, y realizar esos movimientos era inmoral, además se asociaban con adoraciones demoníacas. Durante
Al llegar el Renacimiento, un nuevo pensamiento se extendió: disipar la ignorancia impuesta por
En la búsqueda por la estética, se consiguió hacer que los bailarines parecieran criaturas que casi podían volar, aunque esto sólo aplicaba para los hombres, quienes ya podían enfundarse en mallas y ropa cómoda, no así las mujeres, que debían portar enormes y pesados vestidos e incómodos corsés que impedían respirar correctamente. Todavía estaban muy lejos las zapatillas de punta en las que ahora las vemos bailar y que comenzaron a utilizarse primero como modificaciones que algunas bailarinas pedían de forma especial al fabricante. La evolución en el calzado de ballet no ha sido mucha en algunas marcas que conservan métodos tradicionales de fabricación, sin embargo, otros diseñadores se valen de la tecnología y materiales innovadores para crear zapatillas de punta que pueden ser rígidas y a la vez flexibles y que, además, no necesitan “quebrarse”.
Pero volvamos a principios del siglo XX, en que grupos de bailarines en todo el mundo, cansados de ser príncipes y princesas, hadas y ángeles, decidieron dejar el ballet e interpretarse a sí mismos, con música distinta o sin ella, y fue como surgió la danza contemporánea, que se vale de cualquier sonido coloquial para acompañar sus coreografías, así puede usar el sonido de un latido del corazón, como el ruido del tráfico vehicular.
Pero la danza no es sólo esto. Ya mencionaba al inicio las danzas tribales, de las cuales derivó el folklore de cada región. Así tenemos que en Irlanda la danza tradicional es llamada comúnmente “River Dance”; en España, el folklore incluye el español clásico, las danzas boleras, el flamenco, etc.; y en México el son, guapango, polka, shotis, pascola, etc. Pero a estas alturas, con tantas “fusiones” de estilos nos generan confusiones, porque de pronto alguien nos anuncia “el ballet folklórico fulano de tal”, cuando eso es un sinsentido: o es ballet, o es folklórico, no los dos. ¡Vaya!, ni el de Amalia Hernández, que es danza folklórica mexicana estilizada con elementos del ballet debe llamarse de tal modo.
Leyendo un poquito y asistiendo a eventos de distintos géneros y estilos de danza podremos aprender a diferenciar entre la danza contemporánea, la folklórica, el ballet, el jazz, el hip-hop, el tango, el flamenco y el español clásico entre otros. En la ciudad hay pendientes eventos culturales en distintos recintos que nos pueden servir para aprender y disfrutar, no sólo sobre danza, sino también sobre teatro, música y artes plásticas.
La Carpa Geodésica y Grupo Artes Escénicas, tienen el agrado de invitar a los lectores de Xactitud.com a las funciones de la obra EL SIDA EN MÉXICO.
EL SIDA EN MÉXICO es una obra de danza y teatro, que pretende sensibilizar y concientizar al espectador para desarrollar una cultura de prevención en contra del VIH/SIDA, utilizando como herramientas: La información, el uso del condón y la práctica de sexo seguro.
El tema se desarrolla en la Ciudad de México en la época actual. Un grupo de amigos recuerdan su pasado cuando ven sufrir a uno de ellos por su resultado positivo del VIH/SIDA; esto los lleva a recordar cuando se conocieron y las dificultades que pasaron al momento de decidir a hacerse también la prueba.
La obra se desarrolla con danza contemporánea y teatro, escena a escena se va entrelazando la trama que deja apreciar de manera plástica, estética y dancística una fiesta que lleve a los personajes a un desnudo de torso que justifica una escena de amor. Regresan al presente por una fuerte discusión donde los reproches e infidelidades los obligan a compartir los resultados de su prueba: Cero Positivo.
Esta puesta en escena se presenta:
SEPTIEMBRE 7,14,21 Y 28 18:00 horas.
OCTUBRE 5, 12 19 Y 26 18:00 horas.
NOVIEMBRE 9, 16, 23 Y 30 18:00 horas y 3, 10, 17 y 24 16:00 horas.
DICIEMBRE 7 Y14 18:00 horas y 1, 8 y 15 16:00 horas a las 18:00 horas.
CARPA GEODÉSICA, Av. INSURGENTES SUR 2135, SAN ÁNGEL.
Boletos en taquilla $150.00.
ALEJANDRO VALDERRAMA COXTINICA
DIRECTOR GENERAL
coxtinica@hotmail.com
coxtinica91@yahoo.com
04455 17 72 67 00
21 56 08 20
Leía en ALT1040 que mil 500 presos filipinos montaron una coreografía con la música de Thriller, de Michael Jackson y la subieron a YouTube.
Sobre esta coreografía, comenté en dicho blog:
Había visto que lo ponían en escuelas y en grupos religiosos nada más como una especie de anti halloween, pero no me había enterado de esto.
Yo he sido coreógrafa de pubertos, que son difíciles, pero no puedo imaginarme cómo será trabajar con reos… Sin embargo, me parece extraordinario colaborar de ese modo a que se olviden de sus malas ideas. El baile te absorve tanta energía, libera tanta tensión y ocupa tanto tu mente que definitivamente eso sí es una buena terapia para readaptarlos y reinsertarlos a la sociedad
Hoy leí que a esos mismos reos les montaron una coreografía de Sister Act. Y en ese post comenté lo siguiente:
Lo que yo digo: tal vez YouTube haga daño, pero definitivamente el baile es genial. Como decía mi comentario en el video de la coreografía de Thriller, el baile te consume tanta energía y te libera de tanta tensión que es mejor que casi cualquier otra terapia que puedan darles en prisión y les ayuda a no pensar tonterías. Ya si hubo 2 de ellos que se volvieron profesionales, imagina cuántos más lleguen sentir que ellos también pueden…
Mis tres chícharos lectores habituales saben cuánto me gusta bailar y hasta hace unos meses seguí practicándolo como rutina, no nada más en los toquines de Status, además saben que he sido coreógrafa y directora de teatro, así que de sobra sé cómo funciona una disciplina así en la gente. Denme 10 guarros bien armados, una buena grabadora con cd player y entrada para conectar mi mp3, un salón amplio y 8 horas por semana con los mexicles, y verán que no les vuelven a buscar pleito a los aztecas.